jueves, 8 de marzo de 2018

3 trampolines sobre los que Twitter debe impulsarse este 2018 para volar alto

El 2017 ha sido un año de retos y de cambios para la industria digital y, más concretamente, para Twitter. La compañía de Dorsey ha experimentado una transformación notable en los últimos 12 meses gracias al cambio de estrategia por el que ha apostado la red social.
El vídeo ha sido el gran pilar del resurgir del pajarito azul y parece que este giro le ha funcionado, a juzgar por el crecimiento de su base de usuarios y de sus ingresos que vieron, en el último trimestre, el signo positivo por primera vez en mucho tiempo.

Teniendo en cuenta la inestabilidad de la trayectoria de la compañía es complicado predecir su futuro, pero hay quien cree que este 2018 va a ser el gran año de la plataforma pues, su nuevo foco ofrece razones de peso a los usuarios para volver a la red social una y otra vez.
Pero la plataforma del pajarito no es la única que atraviesa turbulencias. Facebook también ha sido víctima de los fraudes, noticias falsas y bots que recorren la red y generan desconfianza en unos usuarios cada vez más alejados de la red social de Zuckerberg.
Las tornas han cambiado y Twitter tiene ante sí la oportunidad de contraatacar y sacar la artillería pesada para volver a volar muy alto, sobre todo, en un momento en el que su gran rival atraviesa su peor momento.
Pero, ¿cuáles son las claves que deben guiar el rumbo del pajarito azul?
1. Tender la mano a los medios
La actitud de Facebook con los publishers ha sido ampliamente criticada. Y es que la compañía ha pasado de imponer sus estrictas normas a los medios, dejándoles en una situación de desventaja en cuanto al control de su contenido con secciones como Instant Articles y con el cambio de su algoritmo, a tenderles la mano después de haberle visto las orejas al lobo que ha llegado en forma de fake news.
Sin embargo, a pesar de las conversaciones aparentemente serias entre algunos de los medios más importantes y Facebook y la voluntad de establecer medidas más justas para los editores, todo ha quedado en papel mojado.
La gran baza de Twitter pasa por rellenar ese vacío que ha dejado Zuckerberg y posicionarse ante los publishers como una plataforma amiga que les puede ofrecer mucho más que un simple tuit.
2. Redoblar esfuerzos contra las noticias falsas y el acoso
Claro que, para poder ganarse la confianza de los medios, primero tendrá que buscar la manera de lidiar con los bots y haters que, aunque minoritarios en la red social, hacen mucho ruido.
Han sido muchas las denuncias no solo de los usuarios, sino también de las autoridades llamando a la responsabilidad de las redes sociales a la hora de controlar el contenido que se publica en ellas.
Imponer medidas de control más estrictas es necesario, pero la acción todavía lo es mucho más.
3. Cultura popular, vídeo y, sobre todo, anunciantes
El fuerte empuje que la compañía ha dado al vídeo en el último año junto al esfuerzo por formar parte de los movimientos culturales y sociales de los usuarios, de ganar relevancia en el presente de la audiencia perseguían un importante objetivo: atraer a los anunciantes.
Hasta ahora, Twitter había fallado a la hora de aprovechar publicitariamente su plataforma y la escasez de anunciantes en sus peores momentos, le llevó a la cuerda floja.
Actualmente, la compañía parece haber reubicado prioridades y, desde luego, la publicidad debe liderar la lista.
Su enorme apuesta por el vídeo en directo, con programación original, gracias a sus acuerdos con grandes compañías como la NFL, ha sorprendido gratamente a muchos anunciantes que ven esta apuesta como una oportunidad para ganar awareness.
No obstante, Twitter debe pisar el acelerador e ir un paso más allá para exprimir al máximo las oportunidades audiovisuales de su plataforma.
¿Qué tal un renacimiento del abandonado pero prometedor Persicope o del injustamente asesinado Vine? Al fin y al cabo, lo vintage es más trending topic que nunca.