miércoles, 26 de julio de 2017

4 básicos del social media marketing que hasta los "jedis 2.0" olvidan de vez en cuando

El social media marketing es una disciplina insultantemente joven, pero también arrebatadoramente “mainstream”. Pocas marcas se permiten en los tiempos digitales que corren el lujo de renunciar a las omnipresentes redes sociales en sus estrategias marketeras.
De las entrañas del social media marketing han surgido en los últimos años multitud de consejos (unos más acertados que otros), pero ¿cuáles son irrenunciables para alcanzar el éxito en esta disciplina?

Si quiere tener siempre el éxito a su vera cuando le hinque el diente al social media marketing, le recomendamos no perder de vista los consejos que disecciona a continuación Inc.:
1. Tenga siempre la mirada puesta en los objetivos
En ocasiones las marcas se distraen con métricas 2.0 que no son lamentablemente aplicables a sus objetivos. Antes de aproximarse a una red social concreta, las marcas deben tomarse la molestia de marcarse muy claramente unos objetivos y a continuación posar sus ojos en métricas concretas (y estrechamente vinculadas a tales objetivos).
2. Dígalo con “memes”
En vista de la eternamente menguante que es la atención de internauta en la nueva era digital para las marcas es vital dar a sus mensajes forma de “memes” dignos de ser compartidos con otros usuarios. ¿Quiere eso decir que todos y cada uno de los posts de las marcas en las plataformas 2.0 deben ir acompañados de fotos de lindos mininos? No necesariamente, pero es importante que las publicaciones de las marcas en las redes sociales tengan suficiente “gancho” como para generar impactos en las audiencia.
3. Cree conexiones con la audiencia
En los social media es esencial que las marcas se metan en la cabeza de su audiencia a fin comprender mejor sus deseos y necesidades. Sólo así lograrán prender la mecha de las conversaciones y las conexiones auténticas con su target.
4. Recuerde que todo gira en torno al cliente
En las redes sociales las marcas están obligadas a tener los oídos muy abiertos para rastrear cualquier conversación en las que estén involucradas personalmente (ellas y también sus rivales más directos).